Bolivia, sumida en una creciente polarización política, se prepara para nuevos enfrentamientos a partir del lunes, cuando las regiones contrarias al presidente Evo Morales realicen huelgas de hambre contra su Gobierno.
En un intento por bajar la tensión, Morales hizo un llamamiento al diálogo, pero fue rechazado por líderes opositores.
«No se puede pedir matrimonio si antes se ha violado», dijo el líder del principal partido de oposición de derecha Podemos, el ex presidente Jorge Quiroga, en Santa Cruz, bastión de la oposición. El presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Branko Marinkovic, también rechazó el llamado. La merma del apoyo a Morales, del 62% en octubre al 52%, es previa a los disturbios en Sucre que causaron tres muertos y 300 heridos, a raíz de la decisión de sus partidarios en la Asamblea Constituyente de aprobar la Carta Magna en ausencia de la oposición.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios